Elección de la bicicleta y accesorios

© Todos los derechos revervados Jordi Tatay y Rafa Roman. Granada, 2013

1. Elección de la bicicleta para usarla como medio de transporte en la ciudad

Cada tipo de bicicleta está adaptada a un uso concreto y para un terreno determinado. Para utilizarla como medio de transporte en el ámbito urbano y metropolitano se aconseja que cumpla una serie de características:

    • Talla: cada modelo de bicicleta está disponible en diferentes tallas. Consulta al fabricante o distribuidor para escoger la talla de tu estatura.

    • Luces: son imprescindibles (y obligatorias) las luces delantera (blanca) y trasera (roja) y el catadióptrico trasero (rojo) para ser visible durante la noche. También es recomendable el catadióptrico amarillo auto en los pedales y en los radios de las ruedas.

    • Ruedas: del mayor diámetro (700mm —28”—) y de grosor fino (entre 25mm y 40mm). Este diámetro mantiene mejor la velocidad alta, pasa sobre los obstáculos con mayor comodidad y, en general, es más estable. Una bicicleta plegable de ruedas pequeñas es de interés si hay que transportarla en otro vehículo o si se dispone de poco espacio para guardarla. Un grosor de 25mm produce poco rozamiento con el asfalto y absorbe considerablemente las vibraciones producidas por su mal estado. Un grosor algo mayor (40mm) la hace útil para usarla por los caminos de tierra que conectan municipios en algunas áreas metropolitanas.

    • Marchas: en un terreno con desniveles es aconsejable tener entre 18 y 21 velocidades. Adaptan el esfuerzo a la orografía del territorio haciendo más eficaz la cadencia de pedaleo. Además (también en terrenos llanos) facilitan una mayor aceleración en los arranques tras las sucesivas paradas que se dan en las vías urbanas. Las bicis de pedaleo asistido son recomendables, especialmente, para personas de cierta edad, de baja condición física, o que realicen grandes distancias o deban salvar grandes desniveles ascendentes cotidianamente.

    • Guardabarros: necesario para evitar manchas en la ropa cuando llueve.

    • Protector de cadena: para evitar desgarros y manchas de grasa en el camal derecho del pantalón. También hay tobilleras para recoger el camal, función que puede realizar una simple pinza de tender la ropa.

    • Portaequipajes: se utilizan como soporte para el anclaje de alforjas, así como para la sujeción de otros objetos mediante diversos sistemas de amarre. Cuando se lleva mucha carga hay que tener mayor precaución porque el manejo de la bicicleta se hace menos estable y aumenta la distancia de frenado, por lo que se debe incrementar la distancia de seguridad delantera. Además, hay más dificultad en el arranque y las cuestas se hacen más duras, siendo recomendable utilizar marchas más blandas que de costumbre para que el pedaleo sea más cómodo. En las bicicletas la carga no debe sobresalir lateralmente más de 0,5 metros a cada lado, ni más de 0,25 metros por la parte posterior y no puede sobresalir por la anterior. Además, existen otros accesorios que se pueden acoplar a la bicicleta para el transporte de personas u objetos (remolques, sillas para niños, etc.)

    • Sillín: de forma antiprostática para concentrar el apoyo sobre las dos tuberosidades isquiáticas y evitar presiones prolongadas en el perineo.

2. Ropa ciclista

El uso de la bicicleta como medio de transporte no condiciona la ropa que se usa cotidianamente, pero hay que prever las siguientes situaciones:

    • Lluvia: usar prendas impermeables y transpirables. Existen de todo tipo para ponerse sobre la ropa habitual (chubasquero para pantalón, chubasquero para chaqueta, forro para calzado, etc.). Mediante cremalleras son de rápida colocación y ocupan poco espacio para guardarlas y transportarlas. También las hay que pueden formar parte del vestuario cotidiano (calzado, gorro, guantes, pantalones, chaquetas, etc.).

    • Noche: usar prendas reflectantes (chalecos, tobilleras, brazaletes, etc.) para ser visible por la noche al circular por cualquier vía (obligatorio en vías interurbanas). También es útil su uso durante el día para ser más visible.

3. Casco

No sirve para evitar accidentes o caídas. Es un elemento de protección que puede reducir el daño de algunos golpes en determinadas partes de la cabeza producidos a ciertas velocidades. De uso obligatorio en vías interurbanas. En las vías urbanas su uso es obligatorio solo para menores de 16 años.

© Todos los derechos revervados Jordi Tatay y Rafa Roman. Granada, 2013

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